La postura puede proporcionarnos mucha información sobre una persona, pero observar una diferencia no significa que sepamos automáticamente qué significa ni que tengamos que modificarla. En Equilibrio Club utilizamos la Reeducación Postural como una forma de explorar qué ocurre cuando estás de pie, cambias de posición o te mueves, y qué respuestas aparecen cuando modificamos algunas de las condiciones en las que ese movimiento está ocurriendo.

Dentro del Método Equilibrio, la Reeducación Postural es una de las formas que tenemos de trabajar contigo. Podemos observar tus apoyos, posiciones y movimientos, hacer preguntas y modificar algunas condiciones para ver qué ocurre. Las respuestas que aparecen nos proporcionan nueva información y pueden orientar aquello que exploramos a continuación.

¿Qué es realmente la posturalidad?

La posturalidad es la manera en la que tu cuerpo se organiza en cada momento en relación con la gravedad, los apoyos y la situación en la que te encuentras.

No es una posición fija ni una fotografía de cómo debería estar colocado tu cuerpo. Es algo dinámico: cambia cuando estás de pie, caminas, te sientas, entrenas o modificas las condiciones en las que te mueves.

Cuando observamos tu postura podemos encontrar diferencias entre un lado y otro, cambios en la distribución del peso, distintas posiciones de la pelvis, los hombros o la cabeza, o maneras particulares de relacionarte con el suelo.

Esas manifestaciones nos proporcionan información, pero no nos dicen por sí solas qué significan ni si representan un problema.

Por eso, en Reeducación Postural no utilizamos la postura para emitir un veredicto sobre tu cuerpo. La utilizamos como un lugar desde el que empezar a preguntar, explorar y observar qué ocurre cuando algo cambia.

Reeducador postural analizando la alineación corporal de un paciente con fondo cuadriculado y líneas de referencia.

La postura nos permite observar cómo se organiza el cuerpo en un momento determinado, pero aquello que vemos es el comienzo de una exploración, no una conclusión sobre lo que está ocurriendo.

Cómo entendemos la postura en Equilibrio Club

No entendemos la postura como una posición correcta que debamos reproducir ni como una fotografía que nos permita saber exactamente qué está ocurriendo en tu cuerpo.

Cuando observamos a una persona de pie podemos prestar atención a sus apoyos, a cómo distribuye el peso, a la relación entre diferentes partes del cuerpo o a las tendencias que aparecen en su organización.

Algunas de esas observaciones pueden expresarse a través de aspectos como la verticalidad, la centralidad, la frontalidad o determinadas tendencias de rotación. Son manifestaciones que podemos observar, pero su presencia no nos permite conocer por sí sola qué significan dentro de la organización de esa persona.

Estas perspectivas nos ayudan a mirar con mayor detalle, pero no convierten aquello que observamos en un diagnóstico ni nos dicen automáticamente qué debemos hacer.

Podemos encontrar una diferencia entre ambos lados, una determinada posición de la pelvis o una tendencia del cuerpo hacia una dirección y preguntarnos qué ocurre cuando modificamos alguna de las condiciones relacionadas con ella.

Quizá cambie un apoyo. Puede aparecer una sensación diferente. Un movimiento puede realizarse de otra manera o puede que prácticamente no cambie nada.

No necesitamos decidir de antemano qué debería ocurrir. La respuesta que aparece forma parte de la información con la que seguimos trabajando.

¿Qué relación puede existir entre tu postura, el movimiento y las molestias?

Quizá has llegado hasta aquí porque hay algo que te preocupa. Una molestia que lleva tiempo contigo, una sensación de rigidez o inseguridad al moverte, una diferencia en tu postura que te han señalado o incluso un diagnóstico —como una hernia, artrosis o escoliosis— que sabes que está ahí, pero que no termina de explicar todo lo que estás viviendo.

En Equilibrio Club no necesitamos ignorar esa información. Tu diagnóstico, tus pruebas, aquello que te han explicado y los tratamientos que has realizado forman parte de tu historia. Pero conocer una patología no significa que sepamos de antemano cómo está ocurriendo en ti.

Por eso entendemos la Reeducación Postural como una forma de empezar a explorar contigo. Podemos observar cómo estás de pie, cómo te mueves, qué percibes y qué ocurre cuando modificamos algunas de las condiciones en las que ese movimiento está sucediendo. Las respuestas que aparecen nos proporcionan nueva información y nos ayudan a decidir qué tiene sentido explorar a continuación.

Algunas manifestaciones que podemos observar en tu postura

Cuando observamos a una persona pueden aparecer diferencias que llamen nuestra atención. Algunas son visibles en la postura y otras aparecen cuando empieza a moverse.

Por ejemplo:

  • Diferencias en la forma de apoyar un pie y otro.
  • Una distribución del peso diferente entre ambos lados.
  • Cambios en la posición de la pelvis, los hombros o la cabeza.
  • Tendencias de rotación que aparecen al estar de pie o al moverse.
  • Diferencias de movilidad entre un lado y otro.
  • Sensaciones de tensión, rigidez o incomodidad en determinadas posiciones o movimientos.

 

Ninguna de estas manifestaciones constituye por sí sola un problema que tengamos que corregir.

Lo interesante aparece cuando empezamos a relacionarnos con ellas: podemos preguntar qué percibes, comparar situaciones o modificar alguna condición y observar cómo responde tu cuerpo.

Una diferencia que inicialmente parecía muy relevante puede dejar de serlo. Otra que apenas habíamos considerado puede abrir una nueva vía de exploración.

Por eso, observar no consiste únicamente en encontrar diferencias, sino en descubrir qué preguntas podemos construir a partir de ellas.

¿Quién puede beneficiarse de la reeducación postural?

No necesitas tener una postura determinada ni presentar una alteración concreta para que tenga sentido explorarla.

La Reeducación Postural puede ser especialmente interesante si:

  • Tienes molestias que aparecen al estar de pie, caminar, sentarte o realizar determinados movimientos.
  • Percibes diferencias entre un lado y otro y quieres comprender mejor qué ocurre.
  • Hay posiciones o movimientos en los que te sientes rígido, incómodo o inseguro.
  • Has recibido diferentes explicaciones sobre tu postura y no sabes hasta qué punto son relevantes para aquello que estás sintiendo.
  • Quieres volver a entrenar o realizar una actividad y te interesa explorar cómo responde tu cuerpo antes y durante ese proceso.
  • Simplemente quieres conocer mejor qué ocurre cuando te mueves y cómo cambian tus respuestas cuando modificamos algunas condiciones.

También podemos trabajar con personas que llevan tiempo conviviendo con una molestia y con personas que actualmente no tienen dolor.

No partimos de que exista algo que debamos encontrar y corregir. Partimos de aquello que está ocurriendo contigo y comenzamos a explorar desde ahí.

¿Cómo exploramos tu postura en Equilibrio Club?

No buscamos obtener una fotografía de tu postura para compararla con un modelo ideal. Nos interesa observar qué está ocurriendo contigo y qué podemos aprender cuando empezamos a interactuar con aquello que observamos.

Podemos comenzar conversando sobre qué te trae hasta Equilibrio Club, qué estás sintiendo, cuándo aparece una molestia o qué movimientos y situaciones son significativos para ti.

Después podemos observarte de pie, caminando o realizando algunos movimientos sencillos. Quizá nos interese explorar tus apoyos, cómo distribuyes el peso o alguna diferencia que aparezca entre distintas posiciones.

A partir de ahí podemos hacer pequeñas propuestas: cambiar un apoyo, modificar una posición, variar una amplitud, introducir un movimiento o pedirte que prestes atención a alguna sensación.

Después volvemos a observar y te preguntamos qué ha ocurrido.

No buscamos que la respuesta confirme aquello que pensábamos al principio. Si aparece un cambio, si no aparece o si sucede algo que no esperábamos, todo ello puede proporcionarnos información.

Esa información nos permite construir nuevas preguntas y decidir qué tiene sentido explorar después.

¿Qué puede ocurrir durante una sesión de Reeducación Postural?

Cuando modificamos una posición, un apoyo o proponemos un movimiento, pueden aparecer respuestas muy diferentes.

Quizá notes que apoyas el pie de otra manera. Puede cambiar la sensación de tensión en una zona, aparecer más movimiento, modificarse la forma en la que distribuyes el peso o simplemente sentir que una posición es diferente.

También puede ocurrir que aquello que estábamos explorando apenas cambie.

Ninguna de estas respuestas necesita ser interpretada inmediatamente como buena o mala.

Un cambio puede ser significativo para ti y merece que lo observemos, pero no necesitamos concluir de inmediato que hemos «mejorado» tu organización ni atribuirlo necesariamente a una única cosa que acabamos de hacer.

Podemos volver a caminar, repetir un movimiento, recuperar una posición anterior o simplemente preguntarte qué percibes ahora.

De esta manera vamos observando qué permanece, qué cambia y qué nuevas posibilidades o preguntas aparecen.

La Reeducación Postural se convierte así en un proceso en el que cada respuesta puede aportar información para continuar trabajando contigo.

¿Cómo trabajamos durante una sesión de Reeducación Postural?

Una sesión de Reeducación Postural no sigue una secuencia cerrada que podamos establecer de antemano para todas las personas.

Llegamos con conocimiento, experiencia y diferentes herramientas, pero aquello que ocurre mientras trabajamos contigo también participa en las decisiones que vamos tomando.

Podemos conversar, observar una posición, proponerte un movimiento o modificar alguna condición. A partir de ahí prestamos atención a las respuestas que aparecen y decidimos qué puede tener sentido explorar después.

En algunos momentos trabajaremos principalmente desde la postura. En otros puede cobrar más importancia aquello que percibes mientras te mueves o puede tener sentido utilizar una situación de entrenamiento.

Por eso, la Reeducación Postural, el Movimiento Sensacional y el Entrenamiento Respetuoso no funcionan como tres pasos que tengas que recorrer en un orden determinado.

Son diferentes formas de trabajar que podemos utilizar y combinar según aquello que vaya ocurriendo contigo.

Tenemos una dirección de trabajo, pero no necesitamos conocer de antemano todo el camino.

El Encuentro Inicial: el primer espacio para conocernos

Si estás pensando en empezar un proceso de Reeducación Postural, el primer espacio para conocernos es el Encuentro Inicial.

Nos interesa escuchar qué te trae hasta Equilibrio Club, qué estás viviendo actualmente y qué situaciones, movimientos o molestias son importantes para ti.

A partir de ahí podemos comenzar a explorar. Podemos observar algunas posiciones o movimientos, preguntarte qué percibes y realizar pequeñas propuestas para ver qué respuestas aparecen.

No necesitamos terminar el encuentro con una explicación definitiva de aquello que te ocurre.

Lo importante es empezar a construir una comprensión contigo a partir de la información que vaya apareciendo.

Desde ahí podremos valorar qué tiene sentido hacer a continuación y si la Reeducación Postural, el Movimiento Sensacional, el Entrenamiento Respetuoso o alguna combinación de ellos puede ser útil dentro de tu proceso.

Desde la primera sesión tendrás un punto de partida claro y ejercicios adaptados a ti para empezar a reorganizar tu cuerpo con sentido.

¿Qué nos aporta la ciencia para comprender la postura y el dolor?

Una diferencia postural puede estar relacionada con el dolor sin ser necesariamente su causa

La investigación ha encontrado asociaciones entre determinadas características posturales y el dolor en algunas poblaciones.

Una revisión sistemática y metaanálisis de Mahmoud y colaboradores encontró que, en adultos y adultos mayores, las personas con dolor cervical presentaban de media una posición más adelantada de la cabeza y que esta se relacionaba con algunas medidas de dolor y discapacidad. Sin embargo, en adolescentes no se encontró asociación con la mayoría de las medidas de dolor cervical y la edad apareció como un factor relevante en esa relación.

Estos resultados nos invitan a distinguir dos cuestiones diferentes: observar una asociación no significa haber identificado la causa del dolor de una persona.

La relación entre postura y dolor lumbar tampoco ofrece una explicación única

Una revisión de revisiones sistemáticas de Swain y colaboradores analizó 41 revisiones sobre diferentes posturas de la columna, exposiciones físicas y dolor lumbar.

Los autores encontraron resultados diversos: algunos estudios mostraban asociaciones y otros no. Además, la evidencia sobre si esas exposiciones precedían a la aparición del dolor lumbar o existía una relación dosis-respuesta era inconsistente. Su conclusión fue que, aunque se han documentado asociaciones, no existe consenso sobre una relación causal.

Esto significa que observar una determinada postura puede ser relevante dentro de una exploración, pero no nos permite concluir por sí sola que hemos encontrado la explicación del dolor.

Incluso el balanceo postural puede mostrar respuestas diferentes

Estar de pie no significa permanecer completamente inmóvil. Durante la bipedestación se producen oscilaciones que pueden estudiarse mediante diferentes variables de control postural.

Una revisión sistemática de Mazaheri y colaboradores comparó el balanceo postural de personas con y sin dolor lumbar. Entre los 23 estudios incluidos, la mayoría encontró mayor balanceo en las personas con dolor lumbar o ninguna diferencia, mientras que una minoría encontró menor balanceo. Los autores señalaron inconsistencias entre los resultados.

Por tanto, una diferencia observable no tiene necesariamente un significado único. Encontrar más, menos o diferente balanceo no nos permite interpretar aisladamente qué está ocurriendo en una persona concreta.

Ciencia, postura y persona

Estos estudios no demuestran nuestra forma de trabajar ni significan que la postura carezca de importancia.

Nos ayudan a ser más prudentes con aquello que podemos afirmar.

Podemos observar una postura, encontrar diferencias y reconocer relaciones descritas por la investigación. Pero existe una distancia importante entre observar una manifestación y conocer su significado en una persona concreta.

Por eso utilizamos la postura para construir preguntas, no para cerrar respuestas.

Observamos, preguntamos, modificamos algunas condiciones y volvemos a observar qué ocurre.

La información que aparece durante ese proceso puede transformar aquello que decidimos explorar a continuación.

Preguntas frecuentes sobre la reeducación postural en Alicante

¿Qué es exactamente la reeducación postural?

La Reeducación Postural es una forma de trabajar en la que utilizamos la postura y el movimiento para explorar qué está ocurriendo contigo.

Podemos observar tus apoyos, posiciones o movimientos, preguntarte qué percibes y modificar algunas condiciones para ver qué respuestas aparecen.

No buscamos llevar tu cuerpo hacia una postura ideal ni corregir automáticamente cada diferencia que observamos. Utilizamos esas manifestaciones como información desde la que podemos construir nuevas preguntas y seguir explorando.

¿La reeducación postural sirve aunque no tenga dolor?

Sí. No es necesario tener dolor para explorar tu postura y tu movimiento.

Puedes sentir curiosidad por determinadas diferencias entre ambos lados, notar que algunos movimientos resultan distintos, querer conocer mejor tus apoyos o simplemente estar interesado en cómo responde tu cuerpo cuando cambiamos algunas condiciones.

La ausencia de dolor no significa que tengamos que buscar un problema oculto ni anticipar que vaya a aparecer uno en el futuro.

Podemos explorar simplemente desde aquello que está ocurriendo ahora y observar qué información aparece durante el proceso.

¿Puedo hacer reeducación postural si tengo molestias?

Sí. Muchas personas llegan a Equilibrio Club porque sienten molestias al caminar, estar de pie, sentarse, entrenar o realizar determinados movimientos.

Durante la Reeducación Postural podemos explorar qué ocurre en esas situaciones, qué percibes y cómo cambian tus respuestas cuando modificamos una posición, un apoyo, una amplitud o alguna otra condición.

Tener una molestia no significa que podamos conocer su causa simplemente observando tu postura.

La propia investigación muestra que pueden existir asociaciones entre determinadas características posturales y el dolor, pero esas asociaciones no permiten establecer por sí solas una explicación causal.

No consensus on causality of spine postures or physical exposure and low back pain: A systematic review of systematic reviews – PubMed.pdf

Por eso partimos de aquello que estás viviendo y utilizamos la postura y el movimiento como parte de la exploración, sin necesitar establecer de antemano una única explicación para lo que te ocurre.

¿Qué ocurre durante la primera valoración postural?

La primera sesión comienza con una conversación sobre qué te trae hasta Equilibrio Club, qué estás sintiendo y qué situaciones o movimientos son importantes para ti.

A partir de ahí podemos observar algunas posiciones o movimientos y realizar pequeñas propuestas: modificar un apoyo, cambiar una posición, explorar una amplitud diferente o preguntarte qué percibes.

Después observamos qué ocurre.

No necesitamos terminar la sesión con un diagnóstico postural ni con una explicación definitiva sobre tu cuerpo.

Las respuestas que aparecen nos proporcionan información y nos ayudan a decidir contigo qué puede tener sentido explorar a continuación.

¿Cuánto tiempo se tarda en notar cambios con la reeducación postural?

No podemos establecer de antemano cuánto tiempo necesitará una persona ni qué cambios aparecerán durante el proceso.

A veces pueden aparecer diferencias desde una primera exploración: una sensación distinta, un cambio en un apoyo, una nueva posibilidad de movimiento o una modificación en aquello que la persona estaba percibiendo.

Otras veces los cambios son pequeños, aparecen más adelante o aquello que estamos explorando apenas se modifica.

Que aparezca un cambio tampoco significa automáticamente que podamos considerarlo una mejora o atribuirlo a una única intervención.

Nos interesa observar qué ocurre con el tiempo: qué cambia, qué permanece, cómo responde tu cuerpo en diferentes situaciones y qué nueva información va apareciendo.

Por eso entendemos la Reeducación Postural como un proceso que se desarrolla contigo, no como un número predeterminado de sesiones necesarias para alcanzar una postura concreta.

¿Quieres explorar qué ocurre cuando te mueves?

Si hay algo en tu postura, en tu movimiento o en aquello que estás sintiendo que te genera preguntas, podemos empezar desde ahí.

En el Encuentro Inicial conoceremos tu situación, escucharemos qué te trae hasta Equilibrio Club y podremos comenzar a explorar algunas posiciones o movimientos.

No necesitas llegar sabiendo qué te ocurre ni cuál debería ser el camino.

Empezamos por aquello que está ocurriendo contigo y dejamos que las respuestas que aparecen nos ayuden a construir los siguientes pasos.

Equilibrio Club · Alicante
Reeducación Postural, entrenamiento en grupos reducidos y trabajo individual.

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