Cuando algo te molesta al moverte o un ejercicio no responde como esperabas, es fácil intentar encontrar rápidamente qué está fallando.
Quizá pensamos que necesitamos más fuerza, más movilidad, una postura diferente o una técnica mejor.
Todo ello puede ser relevante. Pero en Equilibrio Club preferimos empezar con una pregunta más abierta:
¿Qué está ocurriendo cuando esta persona se mueve?
El Método Equilibrio es nuestra manera de relacionarnos con esa pregunta mientras trabajamos contigo.
Observamos, preguntamos y proponemos movimiento. Podemos modificar una posición, un apoyo, una carga, una amplitud o una tarea y observar qué respuestas aparecen.
No necesitamos conocer de antemano cuál será la respuesta ni encontrar inmediatamente una única causa que explique lo que observamos.
Aquello que ocurre mientras trabajamos contigo nos proporciona nueva información y puede transformar lo que hacemos a continuación.
Por eso, el ejercicio no es únicamente algo que hacemos sobre tu cuerpo para conseguir un resultado.
Puede convertirse también en una situación de exploración, en la que vamos descubriendo juntos qué ocurre cuando te mueves y qué posibilidades aparecen cuando modificamos las condiciones.
La postura es una de las manifestaciones que podemos observar para empezar a preguntarnos qué está ocurriendo mientras una persona se relaciona con la gravedad y el movimiento.
El Método Equilibrio es nuestra manera de trabajar con el movimiento y el entrenamiento poniendo a la persona y sus respuestas en el centro del proceso.
Partimos de algo sencillo: podemos tener conocimiento, experiencia y una propuesta de trabajo, pero no podemos saber completamente de antemano qué va a ocurrir cuando esa propuesta interactúe contigo.
Por eso observamos cómo te mueves, escuchamos lo que percibes y utilizamos el propio movimiento para seguir obteniendo información.
Podemos cambiar una posición, modificar un apoyo, variar una carga, reducir un recorrido o proponerte una tarea diferente.
Después observamos qué ocurre.
Quizá aparezca una respuesta que esperábamos. Puede que apenas cambie nada. O puede surgir algo que nos haga reconsiderar nuestra primera idea.
Esto hace que el trabajo no esté determinado por un protocolo cerrado del tipo «si observamos esto, hacemos aquello».
Tenemos herramientas, conocimiento y criterios de intervención, pero los utilizamos dentro de un proceso que permanece abierto a aquello que vamos descubriendo contigo.
En Equilibrio Club desarrollamos esta forma de trabajar principalmente a través de tres ámbitos: Reeducación Postural, Movimiento Sensacional y Entrenamiento Respetuoso.
No son tres fases que tengas que recorrer necesariamente en ese orden.
Son tres maneras diferentes de interactuar con el movimiento y utilizamos unas u otras —o las combinamos— según aquello que vaya ocurriendo durante el proceso.
Ver más sobre reeducación postural →
La postura nos permite observar una de las maneras en las que tu cuerpo se está organizando en ese momento.
Podemos explorar tus apoyos, posiciones, movimientos o diferencias entre unas situaciones y otras, sin asumir que aquello que observamos sea necesariamente un problema que tengamos que corregir.
A través de diferentes propuestas podemos modificar algunas condiciones y observar qué ocurre.
La respuesta que aparece nos ayuda a seguir preguntando y orienta aquello que podemos explorar después.
Ver más sobre movimiento sensacional →
Hay una parte del movimiento que podemos observar desde fuera y otra a la que solo podemos acercarnos preguntándote qué estás percibiendo mientras te mueves.
El Movimiento Sensacional utiliza esa percepción como otra vía para explorar lo que está ocurriendo.
Podemos dirigir tu atención hacia una sensación, comparar un lado con otro o modificar una posición, un apoyo o un recorrido y volver a preguntar.
No buscamos que encuentres una sensación determinada que nosotros ya consideramos correcta.
Lo que percibes también aporta información al diálogo y puede abrir nuevas posibilidades de exploración.
Ver más sobre entrenamiento respetuoso →
Entrenar implica proponer demandas al cuerpo: fuerza, carga, velocidad, coordinación, amplitud o diferentes tareas.
Desde el Entrenamiento Respetuoso no buscamos eliminar esas demandas, sino relacionarnos con las respuestas que aparecen mientras entrenamos.
Podemos progresar, modificar un ejercicio, aumentar una carga o cambiar alguna de sus condiciones y observar qué sucede.
De esta manera, el entrenamiento no queda separado del proceso de comprensión.
Entrenamos mientras observamos, interactuamos y seguimos aprendiendo de las respuestas que aparecen.
No existe un recorrido obligatorio entre estas tres formas de trabajo. Podemos utilizar una, otra o combinarlas según aquello que vaya ocurriendo durante el proceso.
Tres formas de trabajar dentro del Método Equilibrio que podemos utilizar y combinar según las respuestas que aparecen durante el proceso.
El Método Equilibrio puede ser especialmente interesante para ti si quieres entrenar, pero sientes que necesitas algo más que una tabla de ejercicios o una serie de instrucciones que tengas que reproducir.
Quizá llevas tiempo conviviendo con una molestia. Puede que determinados ejercicios no te sienten bien. Tal vez hayas dejado de confiar en algunos movimientos o simplemente quieras entrenar de una manera en la que aquello que sientes y las respuestas de tu cuerpo también sean tenidos en cuenta.
No necesitas saber de postura, movimiento o entrenamiento para empezar.
Tampoco necesitas llegar con una explicación de aquello que te ocurre.
Podemos empezar precisamente desde ahí: desde lo que estás viviendo ahora y las preguntas que aparecen cuando te mueves.
El primer espacio para hacerlo es el Encuentro Inicial, donde conocemos tu situación, escuchamos tu historia y comenzamos a explorar juntos qué está ocurriendo.
El Método Equilibrio no nace de un único estudio ni pretendemos que la investigación científica valide nuestra manera de trabajar.
La ciencia puede ayudarnos, sin embargo, a comprender mejor algunos de los fenómenos con los que nos encontramos cuando una persona se mueve, percibe y entrena.
Cuando nos movemos recibimos continuamente información procedente de nuestro propio cuerpo y del entorno.
Una revisión publicada en Annual Review of Neuroscience describe cómo la información propioceptiva y exteroceptiva participa en los sistemas que regulan dinámicamente el movimiento. Los autores destacan el papel del feedback somatosensorial en el control motor.
Esto no significa que exista una sensación concreta que debamos buscar ni que prestar atención al cuerpo produzca necesariamente un determinado resultado.
Sí nos permite comprender algo importante: la información sensorial no está separada del movimiento, sino que participa en su regulación.
Goulding M, Bollu T, Büschges A. (2025). Sensory Feedback and the Dynamic Control of Movement. Annual Review of Neuroscience.
Nuestro cuerpo y las condiciones en las que nos movemos no permanecen constantes.
Shadmehr, Smith y Krakauer explican que la relación entre una orden motora y el movimiento que finalmente se produce puede variar porque tanto el cuerpo como el entorno cambian. Su revisión analiza cómo la información sensorial, las predicciones y los errores entre aquello que se esperaba y aquello que sucede participan en procesos de adaptación motora.
Por eso, una respuesta diferente a la esperada no tiene por qué ser únicamente algo que debamos eliminar.
Aquello que ocurre durante el movimiento también puede proporcionarnos información para seguir explorando.
Shadmehr R, Smith MA, Krakauer JW. (2010). Error correction, sensory prediction, and adaptation in motor control. Annual Review of Neuroscience.
Una revisión de revisiones Cochrane analizó 21 revisiones, 381 estudios y más de 37.000 participantes con diferentes condiciones de dolor crónico. Las intervenciones incluían propuestas tan distintas como ejercicio aeróbico, fuerza, flexibilidad, movilidad, equilibrio, yoga, Pilates o tai chi.
Los autores encontraron posibles mejoras en dolor y función física, aunque los resultados no fueron consistentes entre todas las intervenciones y seguimientos y la calidad global de la evidencia fue considerada baja.
Esto nos invita a evitar una conclusión demasiado sencilla como «el ejercicio funciona» o «este es el ejercicio que necesitas».
El ejercicio puede ser una herramienta valiosa, pero aquello que ocurre cuando una persona concreta interactúa con una propuesta de ejercicio sigue siendo relevante.
Geneen LJ, Moore RA, Clarke C, Martin D, Colvin LA, Smith BH. (2017). Physical activity and exercise for chronic pain in adults: an overview of Cochrane Reviews. Cochrane Database of Systematic Reviews.
Estos estudios no demuestran el Método Equilibrio.
Nos ofrecen conocimiento que podemos incorporar a nuestro trabajo, pero no sustituyen aquello que descubrimos cuando ese conocimiento se encuentra con una persona concreta.
Por eso utilizamos la evidencia, nuestra experiencia y las herramientas de las que disponemos sin convertirlas automáticamente en un protocolo cerrado.
Observamos, proponemos, preguntamos, modificamos condiciones y volvemos a observar.
Intervenimos mientras comprendemos y comprendemos mientras intervenimos.
Quizá llegas con una molestia concreta. Puede que haya un ejercicio que no puedas realizar como antes, que quieras volver a entrenar después de un tiempo o que simplemente busques una manera diferente de relacionarte con el movimiento y el entrenamiento.
No necesitamos decidir de antemano cuál será el camino.
El Encuentro Inicial es el primer espacio para conocerte, escuchar qué te trae hasta Equilibrio Club y empezar a observar juntos qué ocurre cuando te mueves.
Podemos conversar, observar algunas posiciones o movimientos y realizar pequeñas propuestas que nos permitan obtener más información.
A partir de ahí podremos valorar contigo qué tiene sentido explorar: Reeducación Postural, Movimiento Sensacional, Entrenamiento Respetuoso o una combinación de diferentes formas de trabajo.
No buscamos encajarte en un recorrido previamente establecido. Empezamos por aquello que está ocurriendo contigo.
Equilibrio Club · Alicante
Entrenamiento en grupos reducidos, Reeducación Postural y trabajo individual.