Si tienes lordosis lumbar o te han dicho que tienes demasiada curva en la espalda, es normal que pienses que esa es la causa de tu dolor. Sin embargo, en la mayoría de los casos el problema no está en la forma de la columna, sino en cómo trabaja con el resto del cuerpo.

Muchas personas que llegan a consulta por dolor lumbar en Alicante descubren precisamente que el problema no es la curvatura, sino la forma en la que su cuerpo se organiza para moverse.

La columna lumbar funciona como un muelle: está diseñada para amortiguar, adaptarse e impulsar el movimiento. Cuando ese muelle pierde coordinación con los pies, la pelvis, el tórax o el cuello, comienza a sobrecargarse y puede aparecer el dolor.

En este artículo descubrirás por qué la lordosis lumbar no suele ser el enemigo y qué papel tiene la organización corporal en el funcionamiento de tu espalda.

La lordosis lumbar: un muelle diseñado para amortiguar e impulsar el movimiento

Un muelle sano sabe hacer tres cosas:

  • Amortiguar.

  • Contraerse.

  • Impulsarse.

Cada vez que caminas, subes un escalón, te incorporas o miras al frente, tu columna participa en ese ciclo.

La lordosis lumbar forma parte de ese diseño.

El problema aparece cuando ese “muelle” deja de trabajar en equipo. En lugar de repartir el movimiento entre los pies, la pelvis, el tórax o el cuello, la zona lumbar empieza a asumir más trabajo del que le corresponde. Es entonces cuando aparecen las compensaciones musculares, una estrategia que utiliza el cuerpo para seguir moviéndose aunque haya perdido organización.

Si quieres entender por qué ocurre este proceso, te recomendamos leer nuestro artículo sobre por qué tu cuerpo compensa y cómo aparecen las compensaciones musculares.

No es un error estructural.

Si intentas eliminar la curva permanentemente, lo que haces es bloquear el muelle.

Y un muelle bloqueado no amortigua bien… pero tampoco impulsa bien.

Algunos estudios han observado que ciertas alteraciones estructurales de la columna también aparecen en personas sin dolor lumbar. Esto refuerza la idea de que el problema no siempre está en la forma de la curva, sino en cómo trabaja el cuerpo en conjunto.

Entrenador ayudando a una clienta durante un ejercicio de reorganización lumbar en un estudio de entrenamiento respetuoso de Equilibrio Club.

La extensión lumbar no tiene por qué ser una amenaza. Cuando el cuerpo trabaja en equipo, la columna deja de sobrecargarse y recupera su capacidad natural de amortiguar e impulsar movimiento.

El problema no es la extensión lumbar, es extender sin equipo

Cuando el dolor aparece al arquear la espalda, muchas personas piensan que la extensión es dañina.

Pero en la mayoría de los casos, el problema no es el gesto.

Cuando sucede esto, la zona lumbar está trabajando sola.

Cuando:

  • Los pies no impulsan contra el suelo

  • Las escápulas no organizan el tórax

  • Los extensores cervicales no participan

  • La mandíbula está desconectada

  • La pelvis no coordina

Entonces el muelle no trabaja en conjunto.

Y si solo una parte del muelle se agranda, esa parte se sobreestima y se sobrecarga.

La zona lumbar empieza a hacer demasiado trabajo: Se tensa, se protege, se vuelve rígida.

No porque la curva sea mala, sino porque está sola.

En muchos casos esto ocurre porque el cuerpo está en frontalidad, algo que explicamos en detalle en nuestro artículo sobre frontalidad y dolor lumbar.

El error habitual: aplanar la espalda en el día a día

Muchas personas con lumbalgia en Alicante acaban viviendo así:

  • Meten el abdomen constantemente

  • Basculan la pelvis hacia atrás

  • Caminan evitando extensión

  • Se mueven con miedo a “sacar barriga”

Intentan proteger el muelle… bloqueándolo. Pero un muelle bloqueado pierde función.

La solución no es quitar curvatura lumbar. Lo importante es reorganizar el equipo.

Un muelle organizado impulsa, no sobrecarga

Cuando el cuerpo recupera centralidad:

  • Los pies presionan el suelo

  • El esternón se proyecta con sentido

  • La cabeza acompaña

  • La pelvis coordina

 

Qué ocurre cuando el cuerpo recupera coordinación

Cuando esos equipos vuelven a coordinarse, la zona lumbar deja de trabajar sola y recupera su función natural. Este proceso está muy relacionado con el huso neuromuscular, es decir, con la capacidad del sistema nervioso para repartir el esfuerzo entre diferentes grupos musculares en lugar de concentrarlo siempre en la misma zona.

Entonces la extensión lumbar deja de ser una amenaza y vuelve a convertirse en un gesto funcional.

El objetivo no es eliminar la lordosis, sino conseguir que el “muelle” vuelva a trabajar con organización y patrones automáticos saludables.

 

¿Cómo puedes ayudar a tu zona lumbar a trabajar en equipo?

La zona lumbar no necesita trabajar más, sino trabajar mejor con el resto del cuerpo. Cuando pies, pelvis, tórax y cuello vuelven a coordinarse, el “muelle” lumbar recupera su capacidad para amortiguar e impulsar el movimiento sin sobrecargarse.

Una forma de conseguirlo es mediante el trabajo de los arcos del cuerpo, una propuesta del Método Equilibrio que busca mejorar la organización corporal y repartir el esfuerzo entre diferentes regiones para reducir las compensaciones musculares.

 

Si quieres profundizar en este enfoque, te recomendamos leer el artículo Los arcos del cuerpo: cómo mejorar la organización corporal y reducir la sobrecarga lumbar.

Preguntas frecuentes sobre lordosis lumbar y dolor lumbar en Alicante

¿Tener mucha curva lumbar significa que tengo la espalda mal?

No necesariamente. La lordosis lumbar forma parte del diseño natural de la columna. El problema suele aparecer cuando esa curva trabaja aislada, rígida o sobrecargada, no simplemente por existir.

¿Es malo arquear la espalda si tengo dolor lumbar?

Depende de cómo lo haga tu cuerpo. Muchas veces el dolor aparece porque la zona lumbar trabaja sin apoyo del resto del cuerpo: pies, pelvis, abdomen, escápulas o cuello. Cuando el movimiento está organizado, la extensión lumbar puede ser funcional y segura.

¿Debo intentar “aplanar” la zona lumbar todo el día?

Normalmente no. Vivir metiendo abdomen constantemente o evitando cualquier curva puede hacer que la columna pierda capacidad de amortiguar y adaptarse al movimiento. La idea no es bloquear la espalda, sino mejorar cómo trabaja en conjunto.

¿Por qué una columna con demasiada o muy poca curvatura puede dar problemas?

Tener más o menos curvatura no es, por sí solo, la causa del dolor. El problema aparece cuando la columna deja de trabajar coordinadamente con el resto del cuerpo y determinadas zonas empiezan a soportar más carga de la que les corresponde. Lo importante no es la forma de la curva, sino cómo participa en el movimiento, la estabilidad y la distribución de las fuerzas.

¿Por qué la zona lumbar acaba trabajando más de lo que debería?

Porque la zona lumbar forma parte de un sistema en el que intervienen los pies, la pelvis, el tórax, las escápulas y el cuello. Cuando alguno de estos equipos pierde eficacia, la espalda baja compensa ese trabajo extra. Con el tiempo, esa sobrecarga puede provocar rigidez, fatiga y dolor, aunque la curvatura lumbar sea completamente normal.

¿Cómo trabajamos la lordosis lumbar en Equilibrio Club?

No buscamos eliminar la curvatura lumbar ni “colocar” la espalda en una posición concreta. Nuestro objetivo es que la columna vuelva a trabajar como un muelle: amortiguando, impulsando y repartiendo las cargas junto con el resto del cuerpo. Para ello mejoramos la organización corporal mediante reeducación postural, movimiento sensacional y entrenamiento respetuoso, favoreciendo que los pies, la pelvis, el tórax y el cuello vuelvan a funcionar como un equipo.

En Equilibrio Club trabajamos el dolor lumbar en Alicante desde una idea diferente: no buscamos cambiar la forma de tu columna, sino recuperar la coordinación entre todas las partes del cuerpo para que la zona lumbar deje de trabajar sola.

Recuperar la verticalidad no consiste en ponerse más recto, sino en conseguir que todo el cuerpo vuelva a colaborar durante el movimiento.

Durante la valoración inicial analizamos cómo se organizan tus pies, pelvis, columna, tórax y cuello para identificar qué compensaciones están haciendo que tu espalda soporte más carga de la necesaria.

Si quieres entender por qué tu columna se ha sobrecargado y cómo volver a moverte con menos dolor y más libertad, reserva tu valoración inicial en Equilibrio Club Alicante.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de terceros

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.