¿Por qué te lesionas cuando entrenas? Todo empieza cuando tu cuerpo pierde movilidad. A medida que disminuyen los rangos de movimiento, aumentan las compensaciones, la fricción y el impacto que reciben las articulaciones en cada ejercicio.
Entrenas para estar más fuerte. Para sentirte mejor. Para prevenir lesiones. Sin embargo, muchas personas descubren que, cuanto más entrenan, más molestias aparecen en las rodillas, la espalda, el cuello o los hombros.
La explicación más habitual suele ser que el ejercicio estaba mal ejecutado o que la carga era excesiva. Pero en muchas ocasiones el problema comienza mucho antes.
Empieza cuando el cuerpo va perdiendo movilidad de forma progresiva.
Y esa pérdida de movilidad no suele aparecer porque un músculo se acorte sin más. Es la consecuencia de un proceso mucho más amplio de adaptación corporal.
Si quieres comprender cómo se origina este proceso, te recomendamos leer Compensación muscular: por qué tu cuerpo trabaja de más para sostener tu postura y A más conexión muscular, menos compensación muscular: el papel del huso neuromuscular.
La movilidad no se pierde por casualidad
Cuando hablamos de movilidad solemos pensar en estirar más.
Pero la realidad es muy distinta.
El cuerpo pierde movilidad porque cambia su organización.
Con el paso de los años, la acción constante de la gravedad va modificando poco a poco nuestra postura. En el Método Equilibrio explicamos este proceso mediante la caída del cuerpo en tres dimensiones.
Esa caída obliga al cuerpo a reorganizar continuamente la posición de sus articulaciones y el trabajo de sus músculos.
Lo que comienza siendo un pequeño cambio postural termina convirtiéndose en una reorganización corporal global.
Cuando el cuerpo cambia, la movilidad también cambia
A medida que el cuerpo se reorganiza, algunos músculos empiezan a trabajar más y otros dejan de participar como deberían.
Las articulaciones comienzan a perder espacio para moverse.
Los finales articulares llegan antes.
Y poco a poco aparecen restricciones de movilidad que muchas personas interpretan simplemente como “rigidez”.
En realidad, el cuerpo está diciendo algo mucho más importante.
Está avisando de que su organización ha cambiado.
La movilidad no solo permite moverte más: reduce la fricción y ayuda a prevenir lesiones durante el entrenamiento.
Menos movilidad significa más fricción
Cuando una articulación dispone de un rango amplio de movimiento, las fuerzas se distribuyen con facilidad.
Pero cuando ese espacio disminuye, las estructuras empiezan a rozar antes entre sí.
Cada repetición genera un poco más de presión.
Un poco más de impacto.
Un poco más de fricción.
Y esa acumulación es la que, con el tiempo, termina provocando inflamación y lesiones.
Si quieres comprender este proceso con más profundidad, puedes leer La fricción en el movimiento: el origen silencioso de muchos dolores.
La fuerza no protege un cuerpo que ha perdido movilidad
Este es uno de los mayores errores del entrenamiento moderno.
Pensamos que cuanto más fuerte sea un músculo, más protegida estará una articulación.
Pero un cuerpo muy fuerte también puede lesionarse si sigue moviéndose dentro de un espacio cada vez más pequeño.
La prioridad no debería ser únicamente desarrollar fuerza.
La prioridad debería ser conservar la movilidad mientras desarrollamos fuerza.
Por eso en Equilibrio Club damos tanta importancia al Entrenamiento de Bajo Impacto.
Reducir el impacto no significa entrenar menos.
Significa distribuir mejor las fuerzas para que las articulaciones sufran mucho menos.
Entrenar también es decidir
Cada ejercicio que realizas supone una decisión.
Puedes repetir un movimiento que aumente la fricción o puedes elegir un ejercicio que ayude a reorganizar tu cuerpo.
Entrenar con respeto significa adaptar el ejercicio al estado actual de tu cuerpo, en lugar de obligar al cuerpo a adaptarse a una técnica rígida.
Algunos ejemplos son:
El objetivo no es copiar una técnica perfecta.
El objetivo es mantener un cuerpo capaz de moverse con libertad.
Recuperar la movilidad es recuperar espacio para moverte
Cuando recuperamos movilidad no solo conseguimos mover más una articulación.
Conseguimos que el cuerpo vuelva a repartir mejor las cargas.
Disminuyen las compensaciones.
Disminuye la fricción.
Disminuye el impacto.
Y entrenar vuelve a convertirse en una herramienta para mejorar la salud, en lugar de una fuente constante de sobrecarga.
Por eso, muchas veces, la mejor prevención de lesiones no consiste en dejar de entrenar.
Consiste en devolver al cuerpo el espacio que ha ido perdiendo con el paso del tiempo. Para lograrlo, primero trabajamos la Reeducación Postural, para recuperar una organización corporal más equilibrada; después utilizamos el Movimiento Sensacional, para volver a conectar de forma consciente con los músculos que deben participar en cada movimiento; y, por último, consolidamos esos cambios mediante el Entrenamiento Respetuoso, adaptando cada ejercicio y cada progresión al momento y a las necesidades de cada persona.
Preguntas frecuentes sobre la movilidad y las lesiones al entrenar
¿Por qué puedo lesionarme si entreno fuerza todas las semanas?
Porque ganar fuerza no garantiza mantener una buena movilidad. Si el cuerpo pierde espacio para moverse, aumentan la fricción y las compensaciones aunque los músculos sean más fuertes.
¿La pérdida de movilidad siempre se nota?
No. Muchas veces ocurre de forma progresiva. El cuerpo se adapta y solo cuando aparecen molestias o lesiones nos damos cuenta de que algunos movimientos ya no tienen la misma amplitud.
¿Qué relación existe entre la movilidad y las compensaciones musculares?
Cuando disminuye la movilidad, el cuerpo reorganiza el movimiento para seguir funcionando. Esa reorganización puede hacer que unos músculos trabajen más de la cuenta mientras otros participan cada vez menos.
¿Los estiramientos son suficientes para recuperar la movilidad?
No siempre. Si el origen del problema es una reorganización corporal global, el cambio debe producirse también en la forma en que el cuerpo organiza el movimiento.
¿Cómo puedo mantener una buena movilidad mientras entreno?
Combinando fuerza con una valoración postural adecuada, ejercicios que respeten tu organización corporal y un entrenamiento que busque conservar abiertos los rangos de movimiento en lugar de aumentar la fricción.
Recupera un cuerpo que vuelva a moverse con libertad
En Equilibrio Club analizamos cómo se ha organizado tu cuerpo con el paso del tiempo, qué cambios posturales están limitando tu movilidad y qué compensaciones están aumentando la fricción durante el entrenamiento.
A partir de esa valoración diseñamos un proceso basado en el método Equilibrio, para que recuperes movilidad, reduzcas el impacto sobre tus articulaciones y puedas volver a entrenar con seguridad durante muchos años.