Muchas personas acuden al podólogo porque sienten molestias en los pies.

Otras consultan por dolor lumbar, rigidez en la espalda o tensión en el cuello.

Lo que pocas veces se plantea es que ambos problemas puedan estar relacionados.

los pies y la columna suelen formar parte de la misma compensación corporal. Cuando el cuerpo cambia la forma de repartir las cargas, también cambian los apoyos del pie y la postura de la espalda.

Si quieres comprender cómo se origina y por qué una mejor conexión con tus músculos ayuda a reducirla, puedes leer Compensación muscular: por qué tu cuerpo trabaja de más para sostener tu postura y A más conexión muscular, menos compensación muscular: el papel del huso neuromuscular.

¿Por qué los problemas en los pies y el dolor de espalda suelen aparecer juntos?

Muchas personas descubren esta relación cuando aparecen molestias en la zona lumbar. De hecho, el dolor de espalda y los cambios en los apoyos suelen formar parte del mismo proceso de adaptación corporal. Puedes profundizar en esta idea en nuestro artículo sobre Dolor lumbar en Alicante.

Los pies son la parte del cuerpo que está en contacto directo con el suelo.

La columna, por su parte, tiene que organizar el cuerpo frente a la gravedad.

Aunque parezcan estructuras muy diferentes, trabajan juntas constantemente.

Cada cambio que se produce arriba termina llegando abajo.

Y cada cambio que aparece abajo puede darnos pistas sobre lo que está ocurriendo arriba.

Por eso los pies y la espalda suelen contar la misma historia.

Cómo la pérdida de los arcos del pie puede cambiar la postura de todo el cuerpo

En artículos anteriores hemos visto que los arcos del pie funcionan como un pequeño muelle.

Ayudan a amortiguar, equilibrar e impulsar el cuerpo.

Sin embargo, los pies no son los únicos que tienen arcos.

La zona lumbar, la zona dorsal y la zona cervical también disponen de curvas que ayudan a gestionar las fuerzas y relacionarse con la gravedad.

Por eso, cuando observamos una pérdida importante de funcionalidad en los arcos del pie, muchas veces encontramos también cambios en otras zonas del cuerpo.

Puedes profundizar en esta idea en ¿Qué es la verticalidad y por qué la perdemos con los años? y en ¿Por qué los pies cambian con la edad?

¿Por qué una pérdida de movilidad en los pies puede aumentar la compensación corporal?

Imagina un muelle nuevo.

Puede comprimirse y expandirse con facilidad.

Ahora imagina ese mismo muelle después de permanecer comprimido durante mucho tiempo.

Su capacidad para absorber fuerzas disminuye.

Con el cuerpo ocurre algo parecido.

Cuando los arcos pierden movilidad y funcionalidad, el cuerpo dispone de menos capacidad para adaptarse a la gravedad y repartir las cargas.

Las fuerzas aumentan.

Los movimientos se vuelven más rígidos.

Y mantener el equilibrio requiere más esfuerzo.

Un pequeño ejercicio para empezar a recuperar tus arcos corporales

Si has llegado hasta aquí y te has reconocido en algunas de las situaciones que hemos descrito, te proponemos probar este sencillo ejercicio sobre los arcos del cuerpo.

No se trata de corregir nada de forma inmediata. El objetivo es empezar a percibir cómo se organiza tu cuerpo y cómo distribuye las cargas entre los pies, la pelvis y la columna.

Este ejercicio puede ayudarte a entender mejor por qué los pies y la espalda suelen evolucionar juntos.

Si quieres profundizar en este concepto, también puedes leer nuestro artículo sobre Arcos del cuerpo.

Los cambios en los apoyos del pie son una adaptación del cuerpo, no el problema

El cuerpo siempre intenta mantenerse funcional.

Cuando perdemos parte de nuestra organización corporal, el peso deja de repartirse igual.

En el Método Equilibrio llamamos centralidad a una de las capacidades que permiten repartir correctamente esas cargas.

Poco a poco comenzamos a apoyarnos más sobre una pierna, una cadera o una zona concreta del pie.

Los pies intentan adaptarse a esa nueva situación.

Por eso es frecuente encontrar un pie diferente al otro.

O un lado del cuerpo que parece trabajar más que el otro.

Esta idea está muy relacionada con el concepto de Centralidad, que explica cómo el cuerpo distribuye las cargas cuando funciona de forma eficiente.

Las compensaciones corporales también cambian la forma de pisar

Muchas personas parecen rectas cuando las observamos de frente.

Sin embargo, eso no significa necesariamente que distribuyan bien el peso.

Con frecuencia aparecen pequeñas rotaciones, inclinaciones y adaptaciones que modifican la forma en que las fuerzas viajan por el cuerpo.

Una de estas compensaciones la denominamos frontalidad.

Los pies terminan reflejando esas adaptaciones.

Por eso la forma de pisar no depende únicamente de los pies.

También depende de cómo se organiza el resto del cuerpo.

Si quieres profundizar en esta idea, puedes leer nuestro artículo sobre Frontalidad.

Mujer mayor de pie sobre un tapiz de orientación postural en un estudio de entrenamiento respetuoso, frente a una ilustración artística de la columna vertebral que simboliza la relación entre pies, equilibrio y espalda.

Los pies y la espalda no siempre tienen problemas distintos. Muchas veces están respondiendo a la misma pérdida de verticalidad, centralidad y capacidad de adaptación frente a la gravedad.

Los pies pueden dar pistas antes que la espalda

Los cambios en los pies suelen ser visibles.

Un juanete.

Un arco más plano.

Un pie diferente al otro.

Una plantilla que deja de funcionar como antes.

Sin embargo, esos cambios muchas veces comenzaron años antes en la forma en que el cuerpo distribuía las cargas.

Por eso los pies pueden actuar como una señal temprana de que algo está cambiando en nuestra organización corporal.

No son el problema.

Muchas veces son el mensajero.

La basculación de los pies es una adaptación, no un error

Cuando observamos que un pie prona más o supina más, solemos pensar que el problema está en el propio pie.

Sin embargo, en muchas ocasiones el pie simplemente está intentando adaptarse a una pérdida de centralidad, verticalidad o frontalidad.

La basculación aparece porque el cuerpo busca mantenerse estable.

Por eso corregir únicamente el pie no siempre resuelve el origen del problema.

Comprender qué está ocurriendo en el conjunto del cuerpo suele ser igual de importante.

¿Por qué unas plantillas no siempre solucionan el dolor de espalda?

Las plantillas pueden modificar la forma en que apoyan los pies, pero no siempre cambian la manera en que el resto del cuerpo distribuye las cargas. Si la compensación corporal continúa presente, las molestias pueden mantenerse aunque el apoyo del pie mejore. Puedes profundizar en esta idea en nuestro artículo ¿Por qué algunas personas utilizan plantillas durante años y siguen teniendo molestias?.

¿Qué cambios en los pies pueden indicar una compensación corporal?

Un juanete, un arco plantar más plano, un pie diferente al otro o cambios en la forma de apoyar no siempre son un problema aislado del pie. En muchas ocasiones son adaptaciones que reflejan cómo el cuerpo ha ido reorganizando sus cargas con el paso del tiempo. Si quieres comprender mejor estos cambios, puedes leer nuestro artículo ¿Por qué los pies cambian con el paso de los años?.

Preguntas frecuentes sobre pies y espalda

¿Los problemas en los pies pueden provocar dolor de espalda?

En algunos casos pueden influir, pero con frecuencia ambos están respondiendo al mismo proceso de adaptación corporal.

¿Por qué muchas personas con plantillas siguen teniendo molestias de espalda?

Porque la plantilla puede modificar los apoyos del pie, pero no necesariamente cambia la forma en que el resto del cuerpo distribuye las cargas.

¿La pérdida de arco plantar afecta a la columna?

Puede influir en la forma en que las fuerzas se transmiten por el cuerpo, especialmente cuando se combina con otros cambios posturales.

¿Por qué tengo un pie diferente al otro?

Porque ambos lados del cuerpo pueden adaptarse de forma diferente a las cargas que soportan durante años.

¿La postura puede cambiar la forma de pisar?

Sí. La forma en que nos organizamos frente a la gravedad influye directamente en nuestros apoyos y en la manera en que los pies se relacionan con el suelo.

Comprender el cuerpo más allá de los síntomas

En Equilibrio Club entendemos que los pies, la espalda y el equilibrio forman parte del mismo sistema.

Por eso trabajamos la reeducación postural, el movimiento sensacional y el entrenamiento respetuoso para ayudar a las personas a comprender cómo se organizan frente a la gravedad y cómo recuperar parte de la capacidad de adaptación que el cuerpo puede perder con los años.

Si quieres entender por qué tus pies y tu espalda pueden estar relacionados, puedes reservar una valoración inicial.

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